

No te conozco de nada.
No importa,
la escultura es el tinglado para la fiesta.
La vamos a sudar.
Sudaremos nuestra batahola,
nuestra baraúnda,
nuestro guirigay,
nuestro mogollón,
Y cuando estemos bien sudados...
Palparemos. Sobaremos. ¡Y olfatearemos!.
Ya sabes como somos las alfombras marinas.
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