Acabo de terminar lo que yo llamo la primera vuelta de una novela que podría llamarse La Ofensiva de Tembleque.
Ahora me gustaría responder a algunas preguntas que me vienen asaltando desde antiguo sobre la novela o mi forma de escribir.
Empecé la novela con la básica idea de narrar ficcionadamente mi vida retirada en un pueblo lejano. Como en todos mis anteriores casos no le puede dar un enfoque tradicional y está bien dicho "no le pude" porque por mucho que me empeñe en usar estructuras que a mi me parecen tradicionales de la novela a mi no me sale. De la misma manera que cuando pinto lo que hago es "buscar" y dejo "lo que salga" si juzgo interesante, en la novela empleo el mismo método lo que ocurre que en la novela al final por sus propias características no puedo juzgar tan firmemente el resultado dejándome siempre el regusto de que aquello es una tontería: una tontería que puede haber gastado uno o dos años de mi vida, es demasiado fuerte como para desprenderse de ella así a la ligera.
Si no se busca el éxito, si en cierto sentido no hay nadie que pueda juzgar ese tipo de "ilusiones", si aunque se quiere triunfar no se sabe lo que se hace y si uno en su enorme confusión en un mundo aun más confuso escribe para conocer y no morir... ¿puede esto servir como prólogo, aclaración o prefacio a una futura lectura qué... estará más en el cielo limbo o espacio-tiempo que en aquello otro que nos enseñaron en la escuela cuando prácticamente casi todo lo que afirmaban en la escuela como "verdad" y "ciencia" se está desmoronando. Me parece.
2 comentarios:
Tío, eres un monstruo.
Te admiro porque haces lo que quieres y como quieres... LO QUE QUIERES Y COMO QUIERES.
Si yo pudiera....
Un abrazote.
Es usted muy amable sr. Comendador.
Muy tocado.
Un abrazo fuerte.
Mayo.
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